Que la infidelidad duela, que la infidelidad queme por dentro, es cuestion de orgullo? nace en esos personajes egocentricamente desmedidos o es acaso conmovida por exageradas iluciones de una lealtad incorrompible?
no entiendo, es como si ese dolor respetara algun tipo de moral, que me cuesta creer existente, y no deberia importarme porque si me doliera el engaño viviria infeliz el resto de mi vida. porque tu que comprometes tu cuerpo, y tu deseo por alguien mas, yo entonces me enfureceria, si entregas a voluntad tu ser, y enamoran tu corazon, yo me undiria en la desgracia... pero quien puede salvar mi alma, de que me arrebate de pasion un extraño, o al ver los ojos de un hombre provoque en mi la compasion y la ternura? porque sigo atrapada en un circulo tan poco real?, las viejas respuestas se han agotado para mi, y eso significa que todos somos victimas, y a la vez victimarios, todos somos inocentes y culpables del mismo modo, solamente con diferentes personajes a travez de nuestra vida, y encarnando los diferentes roles, mientras tengamos el aliento de la juventud que nos enciende por dentro para perseguir cada sensacion. se entonces que nadie puede jactarse de no ceder a lo que sus bajos instintos o divinas premoniciones aun no han experimentado. no hay promesa, por mas noble que sea, que no pierda tarde o temprano todo sentido, sus encantos y la razon de tomar un sacrificio tan grande, como la abstinencia de aventura. y quien soy yo para impedirlo, y quienes son para capturarme y cortar mis alas? la pena infinita de la desepccion, o la alegria inmensa de que alguna vez ame, redime mi alma, en parte mas halla de todo pecado, y me pongo a prueba, ceder es aceptar, es comprender, y conocer cada parte de mi. yo no soy muy diferente a cualquiera, solamente florezco a mi manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario